Edgar Fonseca, editor
Se va con la frente en alto, con la conciencia tranquila, pero profundamente preocupada por la libertad de expresión y la democracia en el país
Vilma Ibarra dice adiós tras 43 años de intenso ajetreo periodístico, los últimos 19 como directora del programa Hablando Claro que se transmite cada mañana por Cadena de Emisoras Columbia.
El trago más amargo, dijo, los ataques desde Casa Presidencial a su conducta ético-profesional luego que el 7 de junio de 2023, el expresidente Rodrigo Chaves, en conferencia de prensa junto al entonces ministro Luis Amador, reveló una auditoría del Conavi sobre pagos por servicios de comunicación vinculados a la construcción en la ruta 32. Aunque no mencionó a Ibarra aludió a su programa radiofónico.
“Sí, me hirió. Claro que me golpeó por mucho que yo sabía que iba a pasar, porque yo meses antes había sido advertida que me estaban montando una cama”, afirmó en entrevista con este editor, Zoom Facebook Live, el pasado miércoles 20 de mayo.
Fue una acusación falsa, aseguró. Lo demostré en la Sala Constitucional, remarca orgullosa.
No cesa de agradecer el respaldo de la empresa Columbia, amigos y familiares en los momentos más duros de ese episodio.
Y lamenta, vehemente, la autocensura, el temor y el miedo que hoy envuelve a periodistas y medios independientes ante eventuales represalias desde el poder bajo una creciente erosión del ejercicio de la libertad de expresión y de principios democráticos acentuada en los últimos cuatro años.
Firme en su carácter y convicciones fustiga el silencio del sector empresarial ante la reciente arremetida oficialista contra medios de comunicación
Primero atacan la prensa independiente. Les estorba la Contraloría, la Fiscalía y la Sala Constitucional, advierte de quienes en una estrategia política populista-autoritaria buscan hoy concentrar todo el poder.
“Ya había sido advertida de que me estaban haciendo pues una cama”
… los ataques desde la Casa Presidencial, del expresidente Chaves, pusieron en la mira en tu labor profesional, tu ética y tu credibilidad. ¿te causaron desasosiego, te mortificaron?
-Sí, me hirió. Soy una persona muy apasionada, muy convencida de lo que hago y cómo lo hago. Repito, eso no significa que sea infalible para nada. Tengo una enorme cantidad de defectos pero tengo mucha sangre, soy muy apasionada en general , para todo en la vida. Claro que me golpeó por mucho que yo sabía que iba a pasar, porque yo meses antes ya había sido advertida de que me estaban haciendo, pues, una cama, diría un colega periodista. Me estaban montando una cama y yo esto lo había sabido como varios meses antes de que ocurriera y esa fue la razón por la que yo le pedí a Boris que volviera al programa porque yo le dije Boris voy a enfrentar una circunstancia muy difícil, voy a tener un ataque que no sé por dónde va a venir pero sé que me lo están montando. Yo sabía que el mismo Presidente se lo había encargado al director del CONAVI, que fue después ministro de Obras Públicas y Transportes, yo sabía, lo que no sabía en el momento. Boris regresó conmigo porque yo le dije ´voy a necesitar un poco de hombro o mucho para pasar este trago´ y entonces él regresó al programa un tiempo para apoyarme emocionalmente. Boris fue la mejor muleta, la más preciada que tuve a mi lado para enfrentar esos momentos y luego, bueno, estaba mi familia, mis amigas, mis amigos. Esto me produjo mucho dolor. Tuve que quedarme después que me acusaron varios días callada. Había que hacer recursos legales, tuve que accionar a la Sala Cuarta, a la Contraloría, también, entonces yo me quedé unos días callada y esos fueron los peores días, antes de poder hablar fueron los peores días, y yo le dije a los abogados ´yo no puedo estar callada mucho tiempo, eso es contra mi naturaleza´ y duré como nueve días entre el momento que me hicieron la acusación y el momento que en mi casa, en nuestra casa en el Colegio de Periodistas yo fui a dar mi declaración delante en la presencia del ministro de Comunicación, Rodríguez Vives, y ahí ya sentí un gran desahogo de poder decir mi verdad y de poder decir abierta y categóricamente que todas las acusaciones o esa acusación que se me había hecho era falsa. Después me siguieron acosando, persiguiendo. Medios satélites de gobierno me perseguían, uno en particular; obviamente la diputada Cisneros que se espetó ahí en el plenario legislativo lo cual, por supuesto, siempre ha sido muy incómodo, porque Pilar fue mi jefe de seis años y yo la conozco muy bien, la conozco muy bien y sabía qué podía hacer y hasta donde podía llegar lo sabía a medias. Todo eso fue como una mezcla de un momento ingrato, Nunca me quitó el sueño. Me hirió, me dolió, pero me repuse. Tenía acompañamiento emocional me procuré mucho cuidar físicamente con ejercicios, con yoga, con terapia y emocional y espiritualmente y eso, aunado a 64 años de edad, pues ayudó también mucho.
El proceso de erosión democrática pasa primero por ir limitando los canales de la libertad de prensa y expresión, por la prensa independiente.
–Vos decís Vilma que fuiste alertada de lo que sería un montaje, una cama en tu contra desde el punto de vista profesional. ¿A lo largo de tu trayectoria esperabas enfrentar una experiencia como esta?
-Ah no, no, jamás. No, jamás. Vamos a ver: nosotros hemos desarrollado el periodismo en Costa Rica en un lecho de rosas. Yo decía el otro día con un colega de La Nación que cuando en un momento dado ah bueno y se lo dije a Milton Rosales, también, el día que lo anuncie el lunes, yo pensaba que lo peor y lo más complejo del mundo era ser periodista teniendo niños pequeños, una casa en alquiler, yo no tuve carro hasta que tenía 30 años imaginate y ya tenía un hijo de 10 este, andar en autobús, en fin, o sea yo decía esto es demasiado agobiante ¿cómo lo hicimos?, ¿cómo lo hacemos las mujeres cuando estamos jóvenes, cuando tenemos hijos, manejamos una casa? y encima de esto tener una actividad como la de periodismo donde tenías, acordate, aquella frase que la noticia no tiene horario y acuñamos en el colegio pero el periodista sí porque trabajamos como 12 horas al día o más y congeniar esos roles para las mujeres y para las mujeres reporteras periodistas es terrible entonces claro yo decía ´no esto es algo increíble, o sea aquí uno soy mujer y muero en el intento. Siempre lo logramos porque tenemos unas energías increíbles y, sobre todo, cuando tenemos hijos, esos son un motor que le ayuda mucho a uno a ir adelante siempre. Creía que eso era lo difícil porque yo veía a los periodistas en Colombia y me aterraba ver que habían asesinado al director deEl Espectador en un atentado, que morían los periodistas en México, que morían los periodistas en El Salvador, que morían los periodistas en Nicaragua y que luego todos tenían que venirse a Costa Rica o muchos de ellos y aquí están huyendo todo el gremio periodístico o la enorme cantidad de gente que está aquí haciendo el trabajo que no pueden hacer en sus países. Éramos un faro, y nuestro deterioro en este momento y el proceso de erosión que se ha dado, el proceso de erosión democrática tenemos que entender, pasa primero por ir limitando los canales de la libertad de prensa y expresión, pasa primero por la prensa independiente. Yo siempre que hablo de prensa le agrego independiente. Eso eso ha sido muy efectivo. Entonces eso no nos preparamos para vivirlo. Nosotros ahora en el 2022 iniciando terminando la administración Alvarado, iniciando la de Chaves, teníamos el quinto lugar del mundo en Reporteros Sin Fronteras, hoy somos el 36 y eso todavía nos coloca por encima de un montón pero eso no significa que ese proceso de erosión versus nuestros propios estándares no sea muy severo y si no queremos verlo, pues lo vamos asumiendo como decía el otro día como fallas sísmicas pequeñitas, temblores de dos grados, de tres grados que nadie lo siente y por lo tanto no nos importan, porque no son un terremoto de siete punto cero en la escala de Richter, para volvernos locos todos, pero esa es la efectividad de la erosión hacerla de una manera solapada, soterrada, declarándole una orden de salud de cierre por condiciones de salud a CR Hoy, declarando el cierre del Parque Viva que financia la planilla de La Nación o persiguiendo a una única periodista que yo al principio decía ´¿para qué me iba a perseguir a mi, si yo soy solo una sola?´. No soy CR Hoy, no soy La Nación, no soy canal 7, que iba a destruirlo por completo. Después entendí que es muy efectivo dar una muestra de aleccionamiento a una para que entiendan otros.
´Mirá no entendí tu guiño de ojo, no entendí tu acercamiento y sigo caminando´
-¿Por qué Vilma Ibarra se convierte en un objetivo del ataque desde Casa Presidencial?
-Primero porque yo nunca estuve dispuesta a cambiar mis banderas y un guiño de ojo, un acercamiento se produce primero y si uno dice ´mirá no entendí tu guiño de ojo, no entendí tu acercamiento y sigo caminando´, vos te das cuenta que yo pasé de lado de vos, de tu intención, de tu guiño de ojo y yo la verdad que seguí mi camino cuando el guiño de ojos se dio y estoy contando cosas que no he contado nunca seguí mi camino y eso evidentemente marcó una diferencia y claro me coloqué en el ojo de la tormenta. Y aquí hay premio, recompensa o factura. Entonces yo me gané una factura. Me gané una factura. Y entonces eso tenía que producirse. Entiendo claramente que la prensa, nuestro trabajo, es un trabajo odioso para el ejercicio del poder, sobre todo para el poder que pretende ser abarcador de una manera populista autoritaria en todos los órdenes de la convivencia. Nosotros teníamos un pacto de entendimiento entre la prensa y lo políticos que siempre se respetó. Incluso, admito, ante muchos excesos de la prensa. Pero como decía José María Castro “Prefiero que haya una prensa excesiva a que no la haya”. Por eso muy temprano en los albores de la República eso se consolidó como un pacto de la democracia naciente. Venimos de muy lejos en esto nosotros y por eso ahora esto es aterrorizador para algunos. Y el efecto de la censura indirecta ha ido muy demoledor para el ejercicio. Claro que hay periodistas buenos, claro que hay periodistas independientes, claro que hay mucho miedo.
“La mayor parte del ecosistema mediático está neutralizado, descafeinado”
-¿Cuáles ves los principales desafíos y peligros para el ejercicio del periodismo en Costa Rica en estos momentos?
-Yo creo que el principal problema que tenemos hoy es el silencio, es el silencio que grita. Porque, además, quiero decir esto, Edgar, que no lo dije, se me pasó y lo quiero señalar, no lo he dicho. La prensa no se defiende sola. Los derechos de la libertad de prensa y de expresión no son de los periodistas. Eso eso está claro, pero la prensa no se puede defender sola. A mí en junio del año 2022 un diputado, Eliecer Feinzaig, me dijo “defiéndanse solos”. Estaba ocurriendo lo de CRHoy, lo de Parque Viva, lo mío y me dijo en la cara, me lo dijo, yo nunca lo he contado, “defiéndanse solos”. Ese es el punto. No se va a defender el régimen de libertad de expresión en Costa Rica solo. Y los periodistas solos no lo van a resistir, no lo están resistiendo, va quedando poca poca resistencia. La mayor parte del ecosistema mediático está neutralizado, dije descafeinado, neutralizado, eso es por temor, por mantener el negocio, por mantener los ingresos, por temor y por necesidad. E insisto no voy a entrar en esa valoración porque no soy la persona que debe hacerlo pero también es cierto que la prensa no se va a sostener sola. Quiero saber ¿cuántas cámaras empresariales se han pronunciado ,¿dónde está el respaldo para los medios de comunicación? Le han quitado la visa a cinco directivos del diario La Nación. Eso ha sido motivo de discusión en una comisión del Senado en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos y aquí ,¿quién ha dicho?, además de nosotros mismos hablándonos entre nosotros, hablando a nuestras audiencias obviamente, ¿quién ha hablado? Nadie. Le quitaron la visa al expresidente Arias y se la quitaron a don Rodrigo Arias y a otros diputados y luego a unos magistrados constitucionales. Y ahora luego a cinco directivos de La Nación, ¿quién ha dicho lo que es evidente?, ¿o por qué esto no está pasando en otros países? ¿Por qué en otros países no le están quitando la visa a 20 personas ya aquí? ¿Cómo ocurre eso así en el aire? Y la Cancillería no pregunta al Departamento de Estado, ¿me puede explicar por favor dónde está el problema? Porque aquí no estamos hablando de una dictadura corrupta como en Nicaragua o en Venezuela donde se han robado todo y donde han hecho enormes fortunas y lavado enormes cantidades de dinero para que les quiten las visas, como se espetaba hacer el retiro de las visas por razones de corrupción, de delitos de lesa humanidad, del respeto a los derechos humanos, lo que usted quiera. No, aquí no. Y alguna cámara empresarial pronunciándose, no. Nadie, absolutamente nadie. No le han quitado la visa a ningún periodista, no se han atrevido a eso. Y me temo yo que el secretario de Estado de los Estados Unidos, el manejo del señor Marco Rubio, le importa nada lo que se diga aquí en Costa Rica sobre el retiro de las visas, pero sí le importa por dicha, lo que se diga en Washington y en la Cámara de Representantes en los Estados Unidos ahí sí le importa porque ahí sí tiene que ver con sus aspiraciones presidenciales. Yo no sé si este exceso de haberle quitado las visas a los directivos de La Nación puede, de alguna manera, ponerle un estate quieto a la retribución generosa del retiro de las visas para, digamos , complacer fácilmente a cambio de una cosa tan pequeña como el retiro de las visas a un gobierno amigo, aliado que es un gobierno que, además, ha perdido toda capacidad de autonomía en la definición de su política exterior. Entonces, claro, como no estamos hablando de las cosas con mucha contundencia sino con mucha elegancia, muy modositos, la erosión se va dando, se va dando y se va dando de una manera muy aceitada versus una narrativa que es muy eficaz y muy efectiva. Están disfrutando el momento de poder hacer una puesta en escena y otra y otra y otra y otra y todo lo demás neutralizado, todo lo demás opacado, amilanado, amedrentado en ese ejercicio impresionante de desplante de poder que estamos viendo.





