Retrato a la candente carrera del periodista argentino Jorge Lanata. Plasmado en sus propias palabras y en las de muchos que le conocen y le acompañan en su trayectoria, en un amplio reportaje en Grandes Crónicas Periodísticas del sitio wordpress.com.
Puntualiza: “Desde que se convirtió en la espada más importante del Grupo Clarín, el personaje Lanata cambió nuevamente su significación. A los 26 años, fundó Página/12, unido a un notable colectivo de editores, columnistas y escritores que hoy no se sentarían a la mesa con él: no lo nombran ni lo invitan cuando el diario celebra sus cumpleaños. Pasó de ser un joven trepidante, lúcido y ambicioso a sumarse, como afirma una ex compañera de ruta, a las filas del monstruo que en algún momento él quiso destruir”.
Fue hostigado semanas atrás por los agentes de seguridad en Caracas, indispuestos con el tono de su cobertura de las recientes elecciones, y anda en choque frontal con el gobierno de la presidenta Fernández, y nada lo aparta de su olfato inquisidor, investigativo, confrontativo. Lanata, conforme el relato divide el mundo a su alrededor en tres capas. “En primer lugar: el microclima, el mundillo de los periodistas e intelectuales y los lectores que interactúan con los medios; después la opinión pública, los que compran diarios; y por último, el pueblo, los que sólo miran televisión. Este último grupo, según Lanata, lo quiere, lo ignora o lo odia”.
Por la riqueza descriptiva del personaje, sus argumentos y reflexiones, desde Puro Periodismo recomendamos la lectura de esta crónica sobre uno de los personajes periodísticos latinoamericanos más controversiales en tiempos recientes. Un personaje cuya carrera, valores y principios valen la pena tener en cuenta en el desarrollo de la propia.
En Argentina, Lanata, un periodista trepidante
La bomba de Oprah con Armstrong y su reto
La bomba periodística del inicio del año, la entrevista de la presentadora Oprah Winfrey al astro del ciclismo, caído en desgracia, Lance Armstrong y sus confesiones de dopaje. Reseña el diario El País de Madrid: “Oprah Winfrey no esperó un minuto: “¿Alguna vez tomaste sustancias dopantes prohibidas?” “Sí”, contestó Lance Armstrong. “¿Alguna vez consumiste EPO?” “Sí”. ¿Te hiciste transfusiones de sangre? “Sí”. “¿Utilizaste testosterona, cortisona y hormona del crecimiento?” “Sí”. “¿Usaste sustancias prohibidas o transfusiones en todas tus victorias en el Tour?” “Sí”. ¿Es posible ganar el Tour de Francia sin doparse, en siete ocasiones seguidas?” “En mi opinión, no”.
La confesión de Armstrong, añade El País, es también un reconocimiento de que mintió en sus declaraciones juradas ante la Agencia Antidopaje Estadounidense (USADA) y los tribunales de justicia, lo que podría dificultar sus casos pendientes y valerle una acusación por perjurio.
Pero el gran reto para Oprah, dice la agencia Reuters, es garantizar que tras este hit exclusivo la audiencia retornará a su canal de cable OWN. Añade Reuters “El éxito futuro de la red, que es co-propiedad de Discovery Communications, dependerá de su capacidad de transformar una parte de la audiencia que sintoniza a la entrevista en espectadores regulares. Eso le podría permitir incrementar tanto sus tarifas de publicidad y las tarifas que cobra a los operadores de cable como Comcast Corp para llevar a la red”.
“Sostener interés sobre una base constante es el problema”, dijo Magid Associates TV consultor Steve Ridge. “Es muy parecido a CNN conseguir grandes números durante un desastre mayor, o el Weather Channel conseguir audiencia pesado durante los eventos meteorológicos más importantes. Las cumbres rápidamente se convierten en valles con centenares de canales de cable para elegir.”
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Un reportero pionero, atrevido, descarado, dice adiós
El presidente de la austeridad
¿Imagina usted al Presidente de la República subsistiendo con un salario de $800 al mes? ¿ O donando el 90 % de su salario a obras sociales? ¿Lejos del palacio oficial? ¿Anclado a una pequeña parcela de terreno en las afueras de la capital? ¿Sembrando crisantemos que vende en el mercado local? ¿Sin necesitar más? ¿Sin más riqueza de bienes que la de un viejo microbus Volkswagen?
Al menos ese es el retrato de José Mujica, presidente de Uruguay, que presenta un interesante reportaje de The New York Times sobre su vida de austeridad y aislamiento que sorprende a propios y extraños en los círculos políticos y sociales.
Exguerrillero tupamaro, preso en 1972, pasó 14 años en detenido, 10 de ellos bajo confinamiento solitario y uno en extremo aislamiento para emprender luego una meteórica carrera política que lo hizo primero congresista, luego ministro de Agricultura y dar el salto a la Presidencia.
Mujica, de 77 años, dice el diario, se niega a caer en las trampas del poder y la riqueza.
Y vive tranquilo junto a su esposa la senadora Lucía Topolanksy.
Aunque recientes encuestas no le favorecen sobre todo por iniciativas políticas suyas como la de legalizar el consumo de la marihuana en el país.
Las encuestas no lo desvelan pero dio marcha atrás con el plan.




