Edgar Fonseca, editor/Foto Carlos Barrera, El Faro, San Salvador

Cuando el carro de la doctora Elisa Ibarra se acercó al punto de la carretera conocido como La Báscula, unos militares con armas largas le ordenaron un alto y le pidieron que se identificara. A 13 kilómetros de este punto, el Gobierno detectó al “paciente cero”, al primer caso de COVID-19  en El Salvador. Por eso de este retén nadie pasa sin autorización. Por eso de Metapán nadie puede salir, hasta nuevo aviso, relata un informe del sitio El Faro.net de San Salvador.

La doctora Elisa Ibarra –agrega– trabaja en la Unidad de Salud del municipio en el que se ha decretado el primer “cordón sanitario” por ser una zona expuesta a la pandemia.  “No sé mucho, pero solo ha quedado el equipo que estaba trabajando ayer. Se quedaron atrapados”, dijo al mediodía del jueves 19 de marzo. Ella sabía que al entrar, también quedaría atrapada. 

El esposo de la doctora Ibarra, Emerson Menéndez, un enfermero de profesión, le preguntó a los militares cómo haría su esposa para llegar a Metapán, pero no recibió mayores explicaciones. Un soldado le dijo que debía dejarla en esta frontera que hasta el miércoles 18 no existía, cuando el país era distinto, cuando aún no se tenía ningún caso de coronavirus confirmado, cita El Faro. 

La doctora Ibarra, vestida con un traje de médico color celeste, se bajó del carro. Estaba nerviosa cuando un puñado de fotógrafos la retrataron a su llegada al retén que prohíbe la entrada de personas, pero sobre todo la salida, agrega dicho medio. 

Ver: El Faro, San Salvador