- Ni siquiera pudieron vencer al casi descendido Guadalupe
Edgar Fonseca, editor/Foto: LDA CR
Alajuelense, convertido en una mueca de campeón, se acerca, cada vez más, a la eliminación del Torneo de Clausura 2026.
Insólito descalabro competitivo de los manudos en menos de 5 meses desde que celebraron ruidosamente la “31” tras 13 años de larga sequía.
La noche del domingo, para decepción mayúscula de su afición, ni siquiera pudieron vencer al casi descendido Guadalupe.
A duras penas sostuvieron un amargo empate, 1-1, ante un contendor que jugó con la inoperante escuadra eriza al frente.
El fogoso artillero haitiano Demetrius, a préstamo rojinegro con los josefinos, fue el verdugo de la noche.
Tuvo para más ante una gelatinosa zaga local.
El resto del equipo, salvo excepciones, sin fuelle de campeón, náufragos en el campo de juego, sin ideas, descoordinados, y peor, sin convicción ni fe.
La dura eliminación de Campeones Concacaf y el escándalo Bran campean fuerte en las tiendas rojinegras.
Pero eso es coyuntural. Nada explica ni aclara el inusitado descalabro en cuatro meses.
Un panorama cuesta arriba con el clásico a las puertas y sin derecho a pestañear, ante rivales directos por clasificación (Sporting y Liberia), en una temporada que, desde ya, pinta para el olvido.
Partido engañoso, resultado lastimoso
El técnico Oscar Ramírez no ocultó su frustración.
“Muy lastimoso. Creo que para nada era la idea un empate. Tuvimos muchos chances de poder lograr más goles y asegurar el partido”, lamentó.
“Fuimos permisivos en el sentido de dejar crecer a Guadalupe y se dio un ida y vuelta que no era lo que se precisaba”, criticó.
“Yo les dije en el intermedio que era un partido engañoso y que mientras no capitalizáramos el marcador, era peligroso”, reconoció.
“Hubo amarillas por estar mal ubicados a la hora de defender, con alegría de querer ir (adelante), pero ellos tuvieron sus contras”, remarcó.
“Fue riesgoso y al conseguir ellos el gol, buscamos, hicimos variantes y también las tuvimos y no capitalizamos”, aceptó Ramírez quien apenas el 20 de diciembre anterior celebraba junto a jugadores y la afición la elusiva copa 31.
El espinoso caso Bran
“Creo que es el procedimiento que se ha dado en situaciones así, que no queremos que vuelvan a pasar”, afirmó.
“Fui crítico con los dos muchachos. No podemos boicotearnos. Se cumplió con la separación y la parte económica”, aseguró.
“Jugó porque estaba en la parte física en la mejor manera. Con Celso y Rashir queríamos un tiempo cada uno. Celso tuvo un resentimiento y el tema era no arriesgar. Al darse eso, opté por usar a Bran”, añadió.
Los jugadores y sus justificaciones
Aarón Salazar líder emergente en la defensa eriza, tras as lesiones de Alex Gamboa y Santiago van Der Putten, admitió que le están quedando mal al entrenador y a la afición.
“Estamos quedándole mal al profe, a la afición y a todos en general, todos podemos dar más”, reconoció.
“Esa es la forma en la que todos tenemos que llevarlo y lo que todos tenemos que ir pensando a la casa, no hay más margen de error, no podemos equivocarnos más”, sostuvo.
El lateral derecho Fernando Piñar, anotador del gol, se sumó a los lamentos del vestuario.
“Entiendo a la afición que está molesta porque nosotros también tenemos que darnos cuenta de la institución en la que estamos, todo lo que nos dan ellos para que al final nosotros vengamos a hacer un partido malo”, destacó.
“Nos duele porque estábamos jugando contra el último lugar y sabemos que estamos peleando zona de clasificación”, amplió.
“Ya no podemos dejar puntos atrás. Ya no hay margen de error. Ya no hay más allá. Ylo hemos hablado. Ya lo hemos trabajado y ahora a pensar en mañana y trabajar al 100%”, prometió.





