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Odebrecht le estalla en la cara a Santos

El Presidente Juan Manuel Santos inspecciona los equipos entregados a la Policía de Bogotá para ofrecer mayor seguridad a los capitalinos, acompañado por el comandante de la Policía Nacional, General Jorge Hernando Nieto.

El huracán de los sobornos de Odebrecht, que azota distintos gobiernos latinoamericanos, golpeó ayer al Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, tras anunciar el Fiscal General de la Nación que $1 millón de esos pagos ilegales habrían tenido como destino la campaña de reelección, en 2014, del gobernante recién proclamado Premio Nobel de la Paz, destacan los medios colombianos.

“La Fiscalía asegura que de los sobornos recibidos por el exsenador Otto Bula, -US $ 4,6 millones de dólares-, se habría entregado una parte a la gerencia de la campaña de reelección de Santos”, informó la revista Semana.

En un sorpresivo anuncio, el Fiscal General, Néstor Humberto Martínez, aseguró que al menos 1 millón de dólares del dinero pagado por Odebrecht al exsenador Otto Nicolás Bula, por el contrato de Ocaña – Gamarra, se habría girado a la gerencia de la campaña de reelección de Santos, según Semana.

Avanzada la noche el sitio web de la Presidencia de Colombia guardaba silencio sobre este giro del escándalo.

Aquello huele a guerra

La cadena Caracol citó al secretario de Transparencia de la Presidencia, Camilo Enciso, quien acusó al “uribismo” de estar detrás de esa versión  e intentar desviar las investigaciones que se realizan en su contra, usando a Otto Bula para acusar la supuesta infiltración de recursos en la pasada campaña del actual jefe de Estado.

En declaraciones desde la Casa de Nariño –según Caracol– Enciso dijo que “La historia se repite. El uribismo tiene como estrategia defenderse atacando con mentiras” .

Aseguró que frente a la aceptación de responsabilidad de funcionarios del uribismo en los sobornos de Odebrecht, “usa a un siniestro personaje (Otto Bula), que estaría relacionado con la oficina de Envigado”, para esta acusación, detalló Caracol.

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Ver también: acusación de la Fiscalía General de Colombia: fuente Caracol.com.co

 

 

Escándalo Odebrecht salpica a Presidente Santos

El huracán del escándalo mundial de corrupción del gigante brasileño de la construcción Odebrecht salpicó este martes al Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.

El Fiscal General de dicho país anunció que un $ 1 millón de sobornos pagados por la empresa brasileña a un ex congresista habrían llegado a la campaña de la reelección de Santos en 2014, destacan los medios colombianos.

“Dinero del caso Odebrecht habría llegado a campaña de Santos en 2014”, dice el titulo del sitio web de El Tiempo que, sin embargo, no coloca la nota como la principal de su portada.

La poderosa cadena Caracol sí  lo hace y titula:  “De los US$4,6 millones recibidos por Otto Bula, un millón habría tenido por beneficiario la campaña Santos presidente 2014”.

Fiscal soltó la bomba

Según el diario El Tiempo de Bogotá, cercano a la familia Santos, el fiscal General de Colombia, Néstor Humberto Martínez, señaló que parte del soborno pagado por Odebrecht habría terminado en la campaña presidencial por la reelección de Juan Manuel Santos en 2014.

El jefe del ente acusador sostuvo que del dinero que recibió el capturado excongresista Otto Bula habrían llegado recursos a esa campaña, dice el diario.

Se trata de parte de los recursos que se habrían pagado por cuenta del otrosí para el contrato Ocaña-Gamarra por el que se había pagado una comisión por 4.6 millones de dólares, añade el medio.

“Otto Bula tramitó en 2014 dos giros a Colombia que fueron monetizados en su momento, por la suma de un millón de dólares, cuyo beneficiario final habría sido la gerencia de la campaña Santos Presidente 2014”, sostuvo Martínez Neira, cita El Tiempo.

Anuncio sorpresivo

La revista Semana destaca como “sorpresivo” el anuncio del Fiscal General y titula: ” Campaña de Santos habría recibido US$ 1 millón de Odebrecht”.
Semana añade: “La Fiscalía asegura que de los sobornos recibidos por el exsenador Otto Bula, -US $ 4,6 millones de dólares-, se habría entregado una parte a la gerencia de la campaña de reelección de Santos. Prieto Uribe responde que los recursos en su totalidad provienen del dinero de la reposición de votos y no de donaciones.

En un sorpresivo anuncio, el Fiscal General, Martínez, aseguró que al menos 1 millón de dólares del dinero pagado por Odebrecht al exsenador Otto Nicolás Bula, por el contrato de Ocaña – Gamarra, se habría girado a la gerencia de la campaña de reelección de Santos”, dice Semana.

 

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¡Cobren a los ticos lo que cuesta el agua!

Jorge Corrales Quesada, economista

San José-Una publicación de La Nación del 31 de diciembre bajo el titular “Enorme desperdicio de agua pone a correr al AyA: Mitad de líquido se pierde por fugas, tomas ilegales y medidores alterados”, nos muestra a plenitud el derroche del agua producida por Acueductos y Alcantarillados.

El caso del desperdicio del agua potable que sirve AyA, tanto en el Gran Área Metropolitana (GAM) como fuera de ella, es un problema conocido de mucho tiempo atrás, ante lo cual, ahora, son meritorias dos cosas: que La Nación lo abordara y que las autoridades de AyA, a partir de este año y durante 5 años, impulsarán “un plan para reducir el desperdicio’’. [Ojala fuera para eliminarlo, pero, si hay razones poderosas, tanto prácticas como económicas, para tan sólo reducirlo, que al menos lo sea significativamente.]

AyA produce 230 millones de metros cúbicos de agua para el consumo de 1.6 millones de personas y, de acuerdo con el periódico, AyA “ha sabido que la mitad… se desaprovecha”. “Tuberías viejas, numerosas fugas subterráneas sin detectar, tomas ilegales, medidores obsoletos o alterados y la lenta atención de averías” son las causas del desperdicio.

Inconcebible, no revelan el impacto financiero

Todo ello tiene un impacto financiero sobre AyA, aun cuando no se tiene o expone el monto estimado de aquél –inconcebible, ¿verdad?, porque es casi increíble que pueda acudirse a organismos internacionales para pedir fondos prestados para resolver el problema, sin saber la cuantía de los ingresos que, por el desperdicio, actualmente se dejan de percibir y que, se presume, se recuperaría total o parcialmente, como para que el préstamo para la inversión ($162 millones) sea recuperado. En la actualidad, AyA “factura ₡115.000 millones al año por el líquido que sí llega a sus 428.022 conexiones oficiales.”

Eso sí, se ha estimado que, con el plan propuesto, se reduzca aquel 50% hoy desperdiciado, hasta un 33%, y que aumenten sus ingresos anuales en más o menos $11.7 millones (unos ₡6.435 millones anuales). Mi regla de tres sencilla me da un número muy diferente, pero, posiblemente, estaré equivocado: si hoy en día AyA factura ₡115.000 millones al año, con una utilización del 50%, como con las mejoras consideradas se espera que la utilización sea del 67% -el 33% en que, de acuerdo con el ICE, se reduciría el porcentaje de agua sin cobrar-, esperaría que mi facturación se elevara en ₡39.100 millones; pues pasaría de ₡115.000 en la actualidad, a ₡154.100 cuando se esté desperdiciando tan sólo un 33% y cobrado el 67% de lo producido. Además, creo que “no me sale el cálculo”, porque, con esa recuperación anual de $11.7 millones de ingresos que indica el medio, para repagar sólo el principal de $162 millones, sin intereses ni comisiones, AyA (los consumidores, de hecho), tomaría casi 14 años, que no sé si calza dentro del plazo estimado de redención de la deuda.

Tampoco se señala si en el cálculo anterior de aumento en los ingresos, ante el ahorro en el desperdicio, AyA está considerando una reducción de las tarifas cobradas a los consumidores, tal como podríamos esperar, dada la economía lograda con la inversión.

Adicionalmente, la información periodística expresa algo interesante, cual es el señalamiento de don Rolando Araya, director de del Área de Desarrollo Tecnológico de AyA, de que “Hay una cultura de burlar el cobro. Enfrentamos un creciente fenómeno de alteraciones de todo tipo en medidores y tomas en barriadas y precarios, las cuales son incobrables…. Dicha anomalía ocurre en comunidades enteras donde hay grupos organizados que realizan las alteraciones a pedidos de cuarterías, sodas, precarios, hoteles, servicios de lavado de carros y bares.” Y agrega que “el factor humano en zonas materialmente pobres, es muy complejo. Hablo de sitios donde nuestro personal ni siquiera puede ingresar a hacer registros por riesgo a su propia seguridad.” Algo similar a lo que sucede con el ingreso de policías, bomberos y hasta de la Cruz Roja en comunidades en donde no parece existir la vigencia de la ley.

No sólo lo expuesto es grave, sino que el incentivo vigente es claro. El agua tiene un costo para producirla; no es un bien gratuito, como normalmente suele serlo el aire. Si no se cobra de todo o casi del todo lo que cuesta el agua, como parece indicarlo el señor Araya, el usuario -si así le podemos llamar- no tiene incentivo alguno para economizar en su utilización, sino que se está estimulando la sobre-utilización y el desperdicio. En cierto momento, leí que en la ciudad de Buenos Aires, cuando el estado suministraba el servicio, el precio cobrado era tan bajo dado el costo, que estimulaba una enorme utilización del agua, incluso en piscinas de ricos. Si se quiere racionalizar la actividad, lo que hay que hacer es cobrar debidamente por el uso del agua, incluyendo la participación de las autoridades debidas, además de que, ojalá, la Sala Constitucional se dé cuenta de que, si algo no se cobra lo que vale, se utiliza más de la cuenta y hasta se desperdicia. Ese desperdicio es pagado por el resto de los consumidores, ciudadanos que pagarían una tarifa más elevada, al no tenerse un control del desperdicio y del abuso.

 

Cubano dibujó a Trump con estatua decapitada

Edel Rodríguez, un caricaturista cubano, que llegó de refugiado a EE.UU. en el llamado éxodo de Mariel en 1980, es el autor de la candente caricatura del Presidente Trump, con la cabeza decapitada de la Estatua de la Libertad en su mano derecha,  que destacó en su portada la prestigiosa revista alemana Der Spiegel, narra una crónica de El País, Madrid. La caricatura incendió la polémica en las redes y en los medios internacionales.

“La portada del semanario alemán Der Spiegel con una caricatura de Donald Trump levantando eufórico la cabeza de la Estatua de la Libertad decapitada, una controvertida forma de aludir a sus ideas nacionalistas y contrarias a la inmigración, tiene detrás la historia íntima de un refugiado cubano. El autor, Edel Rodríguez, de 45 años, llegó a los ocho a EE UU a bordo de un barco durante el éxodo del Mariel, en 1980, que llevó a 125.000 isleños al país vecino, dice El País.

“Esta es una nación de inmigrantes. Es una idea muy importante para mí, y Trump quiere decapitar esa idea”, dice el ilustrador por teléfono desde Nueva York”, añade el diario.

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El Salvador: más temor a los soldados que a “maras”

En una brutal guerra contra las pandillas “maras” que involucra al ejército, en El Salvador la gente le teme más a los soldados que a los pandilleros, denuncia un informe especial del diario The Guardian de Londres.

“Le tememos más a los soldados que a los pandilleros. La política de “mano de hierro” de El Salvador se vuelve mortal”, destaca el informe.

“Distrito Italia –dice The Guardian– es un barrio empobrecido justo al norte de San Salvador cuyo nombre cosmopolita desmiente una realidad sombría. Durante años, ha estado dominada por la Mara Salvatrucha (MS13), una de las dos principales pandillas del país, que durante los últimos 25 años han estado encerradas en una batalla para controlar el territorio.

“Pero las pandillas callejeras no son las únicas facciones involucradas en la violencia. Las fuerzas de seguridad estatales han puesto sitio virtual a las comunidades controladas por pandillas donde ser un varón joven es suficiente para que lo arresten, torturen o maten”.

“La promesa del gobierno de aplicar una política de mano dura contra las pandillas parece haberse convertido en una política de disparar a matar bajo la cual cualquier persona que vive en un vecindario controlado por pandillas corre el riesgo de ser víctima de violencia extrajudicial”, amplía el informe de la periodista Nina Lakhani de The Guardian.

Ver informe completo de The Guardian

 

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