“SEMANA descubrió que muchos de los 269 oficiales, suboficiales y soldados que pagan allí por homicidios, masacres, torturas y secuestro entraban y salían como Pedro por su casa, tienen negocios dentro y fuera de la prisión y no viven en celdas sino en cabañas. Como si lo anterior fuera poco, muchos de ellos siguen activos y recibiendo sueldos y otros beneficios, pese a tener en firme condenas que llegan a los 40 años. Hay hasta presos que pasaron vacaciones en San Andrés y Cartagena.”
Paraíso de privilegios a militares
El reportaje que desató la ira y el atentado contra uno de los más experimentados periodistas investigadores de Colombia. Tolemaida resort destapado por la revista Semana describe con pelos y señales las escandalosas ventajas otorgadas en un presidio militar a oficiales sentenciados a fuertes condenas por violaciones a los derechos humanos.
Por lo revelador del informe y por la gravedad de la acción perpetrada contra el reportero Ricardo Calderón, Puro Periodismo reproduce dicho reportaje investigativo, claro exponente de un riguroso e incisivo trabajo reporteril y su consecuente riesgo.
Un atentado contra el periodismo
En Colombia un reconocido periodista investigador se salva de un atentado. El reportero Ricardo Calderón de la revista Semana, quien en los últimos meses ha investigado y denunciado escandalosos privilegios de militares presos con severas condenas por violaciones a los derechos humanos, fue víctima de un tiroteo mientras regresaba a Bogotá el 1° de Mayo. Se salvó para contarla y denunciarla al mundo.
La revista Semana denunció en un editorial la acción. “Uno de los pilares más importantes del periodismo es la investigación. Ese es el periodismo que corre por las venas de SEMANA y esa es la pasión de Ricardo Calderón. Es sin duda el lado más ingrato, más incómodo y más riesgoso del oficio, pero es, al mismo tiempo, el alma del contrapoder que debe ejercer la prensa en una democracia. Por esta razón, este no es solo un atentado contra un periodista, contra un medio o contra la libertad de expresión. Es un atentado contra el derecho a la sociedad a estar bien informada, no solo de lo que ocurre en el día a día, sino de los abusos del poder, de las barbaridades de los violentos, o de los atropellos a los más indefensos”.
Desde Puro Periodismo en Costa Rica nos sumamos a la condena internacional contra este atentado contra un periodista en pleno ejercicio de su misión profesional.
El ejemplo de Abby y Brittany
A sus 23 años, las siamesas Abby y Britanny Hensel, de Minnesota dan todo por su vida. Lo dan en sus gustos, en sus intereses, en sus estudios, deportes, en su vida social y en sus diferencias y, ahora, como profesoras de matemática.
Lo cuenta un excelente reportaje de BBC Mundo sobre la vida de estas dos jóvenes, “Con dos juegos de pulmón, dos corazones, dos estómagos, un hígado, un intestino largo y un sistema reproductor, han aprendido desde muy pequeñas a coordinar sus cuerpos. Abby controla la mano derecha y Brittany la izquierda”.
Se conocen tan bien, dice la BBC, que “…con frecuencia dicen las mismas cosas o terminan la idea de la otra, se ayudan y entienden los aspectos de la vida de cada una”.
“Con su trabajo como profesoras –añade el reportaje– se han convertido en un ejemplo para los niños, no sólo en el aspecto académico sino en su actitud ante la vida y en la superación de retos”.
Por su exclusividad, por lo revelador que es sobre la vida de las dos muchachas y por la sobriedad con que se maneja su caso, desde Puro Periodismo recomendamos este artículo de la reportera Lucy Wallis.
La bailarina quiere volver a danzar
Adrianne Haslet-Davis, instructora de danza, de 32 años, perdió su pierna izquierda durante el atentado en la maratón de Boston. Pero está llena de esperanza y de ánimo de que volverá al oficio que ama, según lo relata en un informe cargado de calor humano del reportero Don Dhaler de CBS News. La recuperación de Adrianne se mide ahora en cada paso que da. Precisamente esta semana empezó su rehabilitación física.
En el instante de la explosión, ella pensó que iba a morir. Su pierna quedó severamente dañada. La auxilió su esposo, Adam Davis, capitán de la Fuerza Aérea quien junto a ella observaba el final de la maratón. “Empecé a llorar y s gritar y a decirle que lo amaba”, recuerda de aquellos momentos esta joven.
En un restaurante su marido le aplicó, con su faja, un torniquete para contener el profuso sangrado.
A la mañana siguiente se despertó en la cama del hospital. Sus padres llegaron a visitarla.
“Yo estaba tumbada en la cama, abrí los ojos y vi a mis padres. No pensaba, dice, en otra cosa. Estaba feliz de estar viva, feliz de verlos y de inmediato sólo recuerdo diciendo: ” papá y mamá! ‘ Y entonces me dije: ‘Mamá, ¿me ayudarías,’ porque siento que mi pie se está quedando dormido. Y ella dijo: “Adrianne, cariño, no tienes un pie”.
Adrianne empezó a llorar y pensó: “Mi carrera ha terminado”, “Mi vida ha terminado.”
Pero con el paso de los días y de su recuperación, Adrianne se llena de esperanza y optimismo. No quiere dejar que la abrume la adversidad.
En Puro Periodismo recomendamos esta rica historia periodística, con una de las protagonistas de un dramático acontecimiento; una narración con testigos imprescindibles de los hechos cuando del mejor periodismo se trata.







